La arena cálida y dorada acarició mis pies, tiene un toque aterciopelado. Satinado puro Delicioso casi.
La brisa húmeda pasó sus dedos por mis trenzas enredadas, desenredándolas.
Enormes rocas irregulares nutrían algas y musgo en sus superficies. Creación de vidas frágiles. Santo.
En el mar insondable, las olas ondulantes tenían una pequeña celebración. Su cadencia, una vista encantadora. Subiendo y bajando. Romper contra las rocas. Alegre. Despreocupado. Pacífico.
- ¿Cuál es la materia más genial que has estudiado en toda tu vida y por qué?
- ¿Qué sería la vida sin arte?
- ¿Cuáles son algunos ejemplos de la vida real de algunos circuitos secuenciales?
- ¿Cuáles son las decisiones que lamentas ahora?
- ¿Qué no harás si hoy es el último día de tu vida?
La hirviente estrella de color naranja quemado deseaba su último adiós al horizonte y prometía volver mañana. Una partida tranquila.
El crepúsculo vainilla rodó muy tranquilamente. Casi como magia. Subrepticio. Encantador.
Todos estaban sincronizados, en total armonía. Sin discordia Nada fuera de orden. Comprensión.
Fue entonces cuando mi alma susurró.
Tranquilidad y Armonía.
Esto es lo que más necesitamos en la vida, pero no lo reconocemos.